Propuestas

Te invitamos a conocer nuestras ideas

Bases de la Institucionalidad

Entendiendo las Bases de la Institucionalidad como los principios sobre los que se establecen las decisiones fundamentales y el actuar de los organismos del Estado, consideramos que la Nueva Constitución debe establecer que Chile sea una República Democrática, con un Estado Social de Derechos, con resguardo especial del Medio Ambiente y los derechos de Niños, Niñas y Adolescentes.

A la vez, debe actuar bajo los principios y valores del respeto a la dignidad humana, libertad, buen vivir, igualdad de género, no discriminación, solidaridad, pluralismo, justicia social y participación ciudadana activa.

Deberes del Estado

La Nueva Constitución debe garantizar que el Estado asuma la responsabilidad de generar las condiciones necesarias para que la dignidad, libertad e igualdad de las personas y comunidades sean efectivas.

Debe garantizar la protección de las diversas expresiones de familia y generar mecanismo de exigibilidad de los derechos relacionados con el medio ambiente y el agua.

A la vez, debe entregar herramientas de manera prioritaria a los grupos históricamente discriminados, subsanando los obstáculos que pudieran tener para el goce de sus derechos.

Infancia, Adolescencia y Nueva Constitución

Consideramos la infancia y adolescencia como grupos prioritarios de la sociedad, por quienes debemos promover y garantizar un desarrollo integral, asegurando el ejercicio pleno de sus derechos y el reconocimiento de su interés superior.

Promoveremos que el proceso constituyente chileno incorpore formalmente a la infancia y adolescencia en la Nueva Constitución, a través de:

1: El valor del reconocimiento del “estatus constitucional” de las niñas, niños y adolescentes.

2: Reconocer formalmente los derechos fundamentales de las niñas, niños y adolescentes al interior de la Constitución.

3: Contar con mecanismos formales de exigibilidad política y jurisdiccional, es decir, garantías claras y accesibles para el ejercicio y defensa de los derechos fundamentales de niñas, niños y adolescentes

El agua: Derecho Fundamental

El 50 % de los conflictos socioambientales del país tienen relación con la falta de acceso al agua.

La Nueva Constitución debe considerar al agua como un recurso fundamental para la sociedad y elemental para el buen vivir y no como un bien sujeto a propiedad privada.

El Estado debe tener la obligación de respetar, cumplir y proteger el disfrute del derecho humano al agua, cumpliendo con la disponibilidad, calidad y accesibilidad necesaria.

Chile del hoy y mañana: Medio Ambiente

Chile del hoy y mañana: Medio Ambiente
La Nueva Constitución debe otorgar un valor fundamental a la protección del Medio Ambiente, incluyéndola dentro de las Bases de la Institucionalidad.

Debe someterse al principio de sustentabilidad, permitiendo el progreso económico, la justicia social, preservación y conservación de nuestro patrimonio ambiental, permitiendo el desarrollo y condiciones favorables de vida de las próximas generaciones.

Del mismo modo, debe garantizar el derecho al medio ambiente sano y ecológicamente equilibrado y declarando al agua como recurso fundamental para el buen vivir.

Educación para el nuevo Chile

La Constitución debe mandatar al Estado que garantice una Educación gratuita, inclusiva, de calidad y no sexista, que permita un desarrollo integral desde la Educación Parvularia y con equidad en el acceso a la información y a la tecnología.

La educación será el conductor y promotor de los derechos fundamentales garantizados por la Nueva Constitución

Vivienda y Ciudad

Más de 800 campamentos, déficit habitacional de 500.000 viviendas y cerca de 20.000 personas en condición de calle.

Actualmente, la vivienda se entiende como un bien de consumo y no como un derecho fundamental. Se ha normalizado a través de tres mercados: el mercado sobre la tierra, sobre la construcción y sobre el acceso al crédito.

La vivienda debe ser reconocida constitucionalmente como un derecho fundamental, entendiéndolo no solo como un techo y lugar para vivir, sino como el derecho a un lugar habitable, con bienes y equipamientos públicos que garanticen el desarrollo, la planificación de ciudades integradas, accesibles y sin exclusión.

Salud y seguridad social

La salud debe ser un bien nacional, por lo tanto, responsabilidad del Estado y no estar delimitada a la posibilidad de elección.

La seguridad social debe estar garantizada por el Estado y todas las personas deben tener derecho a una pensión que garantice su bienestar y cubra sus necesidades básicas.

Protección de la Biodiversidad

Actualmente, se estima que 1 millón de especies de plantas y animales del planeta están en peligro de extinción y que la actividad humana ha alterado el 75% del medio ambiente terrestre y un 66% del medio marino.

La Nueva Constitución debe reconocer a la biodiversidad, como objeto de protección, avanzando hacia una integración entre la especie humana y naturaleza, considerando una mirada integrada de los ecosistemas, el acceso igualitario a la naturaleza y la protección de nuestro entorno, por sobre los intereses extractivistas.

Equidad de género

La Nueva Constitución debe estar redactada, en todos sus capítulos, bajo una perspectiva de género, garantizando a las mujeres los derechos a la salud sexual y reproductiva, al trabajo y la igualdad salarial, al Ingreso Básico Universal, a vivir libre de violencia y el reconocimiento de derechos de mujeres indígenas.

Del mismo modo, debe garantizar la corresponsabilidad de las funciones del hogar y el cuidado de hijos e hijas.

Se debe extender el post natal masculino.

Pueblos originarios

Chile es uno de los países de América Latina más atrasados en materia de reconocimiento de derechos de los pueblos originarios.

La Nueva Constitución tiene que ser el comienzo de un ciclo de su superación de las deudas con estos pueblos.

Se debe reconocer a Chile como un país Plurinacional, con reconocimiento constitucional de los pueblos indígenas, cambiando la fisonomía del Estado y estableciendo a los pueblos originarios como sujetos de derechos colectivos y con capacidad de decidir.

Fuerzas Armadas y de Orden Público

Actualmente, las Fuerzas Armadas y de Orden Público viven uno de sus momentos de mayor deslegitimidad.

Se deben mejorar los requisitos de ingresos y la formación de sus integrantes, educando seriamente en materia de Derechos Fundamentales, con el objetivo de evitar el uso de la fuerza contra la población.

Para prevenir los casos de corrupción, la Nueva Constitución debe otorgar un verdadero control civil sobre las prácticas de estas instituciones, con altos estándares en la rendición de cuentas y una dirección política pública.